Los seres humanos buscan alejarse de la gran ciudad de diversas maneras. Tomamos viajes de campamento de fin de semana para escapar de la contaminación lumínica y el ruido, la contaminación, y la gente.
Aunque somos seres sociales también tratamos de romper esos esquemas y volver a conectar con la naturaleza y la vida sencilla. En esos espacios podemos encontrar el tiempo para sentarnos con nosotros mismos, con nuestra mente, para formar relaciones saludables con las personas más cercanas a nosotros.
La vida es equilibrio. Si usted se encuentra en compañía de otras personas solamente porque está evitando enfrentar sus situaciones personales y duras verdades, podría ser el momento para pasar un fin de semana solo. Por otro lado, si ha pasado la mayor parte de su tiempo en la reflexión tranquila, entonces intente salir a la comunidad y hacer conexiones con otras personas.
Al invertir tiempo en conectarnos con nuestro interior, somos más capaces de tener mente positiva, fomentando las relaciones y ayudando a aquellos que pueden estar luchando para conocerse a sí mismos.
Estar entre rejas y en el desierto también me mostró que, independientemente de donde yo estaba en el sentido físico, la felicidad y -por lo tanto- la liberación podría tener un lugar en mi interior.
Fuente Reinaldo Dos Santos