Aprende a usar el poder de la envidia con Venus retrógrado

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La envidia es un sentimiento importante al que debemos prestar atención 

La envidia es uno de esos sentimientos que a todos nos cuesta mucho admitir que tenemos. Como la culpa, nadie quiere tenerla. Y cuando nos descubrimos sintiendo envidia, tratamos de apartarlo como si se tratara de una molesta mosca revoloteando en nuestra conciencia.

Pero antes de apartarlo con vergüenza, pregúntate: ¿qué está tratando de decirte ese sentimiento? Porque llega un punto en nuestra vida en que maduramos a nivel de conciencia y nos damos cuenta que no existen sentimientos “buenos” ni “malos”, sino que todo es útil y una señal de que hay algo dentro de nosotros a lo que tenemos que prestar atención.

Imagina que vas en tu automóvil y, de pronto, la luz que indica que te estás quedando sin gasolina comienza a parpadear. ¿Qué haces? ¿Tratas de tapar la luz para no verla? ¿O le prestas atención a la señal y vas a la estación de servicio más cercana a cargar el tanque?

Con los sentimientos pasa lo mismo, todos quieren decirnos algo importante, aunque quizá no nos guste el mensaje que tienen para nosotros. Y la envidia en este momento tiene un rol muy importante en nuestra vida: nos señala qué es lo que queremos.

Venus retrógrado y la envidia

El planeta Venus, que representa lo que amamos y deseamos, ha estado retrogradando desde el 4 de marzo y seguirá haciéndolo hasta el 15 de abril en los signos de Piscis y Aries, llevándonos a reconsiderar qué es lo que ya no queremos más y debemos soltar (Piscis) para hacer lugar para lo nuevo y lo que realmente queremos (Aries) porque nos representa de una manera más auténtica en este momento de nuestras vidas.

¡Si será importante esta retrogradación que coincide con el comienzo del nuevo año astrológico! Muchos eventos importantes están ocurriendo en el transcurso de esta semana: el inicio del año nuevo astrológico con el ingreso del Sol al signo Aries; la conjunción de Venus y el Sol, ese momento de claridad que nos permite vislumbrar qué es lo que realmente queremos y hacia dónde se están inclinando nuestros deseos; y la Luna nueva en Aries, que nos invita a plantar la semilla de nuestras intenciones para este nuevo año.

Que todo esto ocurra en un lapso tan corto de tiempo significa que son temas importantes que el Universo quiere reforzar la lección y que prestemos atención a lo que realmente queremos para asegurarnos de plantar la semilla correcta. Después de todo, ¿quién quiere descubrir por allá por agosto que plantamos la semilla equivocada y que no estamos conformes con los resultados que está dando?

¿Qué papel juega la envidia en todo esto?

Es por esto que la envidia juega un papel tan importante en todo lo que está sucediendo a nivel astrológico y energético en este momento. Porque la envidia es como un perro fiel que nos apunta hacia aquello que queremos en nuestra vida. 

Porque el proceso de desear es un proceso complejo. En general primero tenemos que tener una fuente de inspiración, que en general es ver nuestro objeto de deseo en el mundo exterior. Luego tenemos que imaginarnos en posesión de eso que estamos viendo (puede ser algo físico o algo intangible, como una determinada sensación que queremos sentir, un lugar al que queremos ir o una forma en que queremos ser, como ser más delgadas o más inteligentes.

Luego está la gran pregunta: eso que queremos, ¿es para nosotros o no? ¿Nos sentiríamos tan bien como pensamos si lo tuviéramos? Hay solo dos maneras de saberlo: teniéndolo/siendo/haciéndolo, o experimentarlo a través de otras personas. Y aunque la mayoría prefiere experimentarlo por sí mismo, he descubierto un inmenso valor en aprender a través de las experiencias de otras personas.

Por ejemplo, en este momento estoy viviendo con una amiga y estoy aprendiendo muchísimo sobre las relaciones de pareja y sobre la ropa. Observar cómo se desarrolla su vida amorosa me está ayudando a reflexionar qué quiero para mi vida en cuestión de pareja, mientras que observar su guardarropa, cómo se viste y qué elige cuando salimos juntas de compras, me está ayudando a descubrir qué es lo que me gusta y qué no, qué me va mejor y cuál es mi estilo, ¡sin necesidad de gastar un montón de tiempo y dinero en ropa!

Y sí, reconozco que en algunas situaciones he sentido envidia. Pero en lugar de dejarme llevar por ese sentimiento y tomármelo de manera personal con ella, o sentirme mal conmigo por sentir eso, en el momento en que me descubro sintiendo eso me separo del componente emocional para descubrir exactamente qué es lo que me hace sentir envidia, y así puedo descubrir qué es lo que quiero específicamente, y busco las maneras de conseguir algo similar para mí.

Sana envidia versus envidia enfermiza

Porque aclaremos que hay dos tipos de envidia: la saludable y la enfermiza. La saludable es la que nos indica que queremos algo en nuestra vida que no tenemos y que otra persona tiene, y verlo en otro nos inspira a buscar maneras de conseguir algo similar, sin hacer daño a la persona a quien envidiamos.

La envidia enfermiza es la que sentimos cuando queremos exactamente lo que tiene otra persona, llevándonos a buscar maneras de quitarle a otro lo que tiene para tenerlo nosotros. Incluso este tipo de envidia está allí para enseñarnos algo, pero no es a este tipo de envidia a la que me estoy refiriendo.

Así que en esta semana tan importante a nivel astrológico y energético, en la que nos estamos empezando a darnos cuenta de qué queremos realmente para nuestra vida y nos preparamos para plantar las semillas de lo que vamos a cultivar en los próximos meses y años, te invito a abrirle la puerta a la sana envidia y utilizarla como un indicador de qué quieres para tu vida en este momento y en el futuro próximo.

Fuente Vix

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