¿Destino o decisión propia? Tú eliges

Destino, decisión propia, elección, culturas

Desde la antigüedad y en diferentes culturas, se desarrollaron muchos sistemas de predicciones, buscando la fórmula inequívoca de verlo. Hace mucho se desarrollaron diferentes tipos de oráculos, algunos de la antigua Grecia como el Oráculo de Delfos, dedicado Apolo o el Oráculo de Dódona, dedicado a Zeus; otros del antiguo Egipto como el Oráculo de Amón-Ra. Mientras que, los chinos utilizan el I-Chin o Yi Ying también conocido como el libro de los cambios.

La palabra complementaría a los interrogantes, sería sobre «suerte”, si se va a conseguir finalmente sobre un área de la vida o no; esta palabra desde mi experiencia la entiendo como la capacidad que tiene cada persona de aprender de sus experiencias, especialmente las repetitivas. Estas, normalmente, se presentan  porque los seres humanos a lo largo de sus vidas han creado formas pensamiento y emocionales repetitivas, que atrapan a la mente en elevados estados de ansiedad de forma inconsciente; de esta forma a la persona le es muy difícil poder darse cuenta del estado en que se encuentra, ya que se siente totalmente identificado con el rol; de esta manera es complicado ser el observador de la experiencia, y así, al no poder romper con esos círculos, estos episodios se presentan una y otra otra vez.

Muchos de esos roles pueden compararse o incluirse en los arquetipos que se conocen y que se expresan desde la mente reactiva. De esta manera se podría volver “predecible” el resultado de dichas acciones repetitivas, ya que los arquetipos generan las mismas reacciones con las que se asocian, puede que cambien los protagonistas de la historia.

Al actuar desde un piloto automático y hacer una pregunta a un oráculo, este tomará la energía del momento con la  que  la persona se encuentra vinculada y la va a proyectar en esa dirección, o podría decirse que va a atraer a la vida la vibración en la que se encuentra, que es la que se sostiene o soporta y que es creada por las creencias que la persona tiene sobre sí misma. Nada diferente  a la frecuencia es la que se vibre se puede mantener; entonces como dice una de las leyes universales: “como es adentro es afuera”, solo expresamos el reflejo de lo que pensamos y sentimos sobre nosotros; eso es lo que un oráculo o sistema predictivo podrá leer. Las personas pueden  apoyarse en ellos pero lo importante aquí es usarlos como  herramientas que permitan la reflexión  para realizar un cambio de consciencia o un nuevo nivel de información. De esta manera estos sistemas se convierten en herramientas que apoyan para empoderarse más no para generar dependencia, ya que caer en esta, es entrar a identificarse con otro arquetipo más.

El momento en el se vive actualmente, donde abunda la información sobre cualquier tema que se quiera, sumado a unas sociedades un  más abiertas, se ha abierto una puerta para que las personas se cuestionen sobre sí mismas y tomen la decisión de transformarse.  Esto cambios de consciencia se logran a través procesos de auto observación, donde la persona misma identifica esas creencias y comportamientos que  las han llevado a experiencias que no se desean repetir; es entonces cuando se puede trabajar en modificar lo que hasta ese día se había  sido una convicción sobre sí mismo;  cuando este paso se da,  se pueden tomar decisiones diferentes desde esta nueva consciencia  y en ese instante  podemos cambiar el “destino”, con cada nueva decisión con consciencia

El destino se ve como el resultado de la causa – efecto; pero si se modifica la causa o la decisión, vamos a encaminarnos al efecto deseado.

Existen varias herramientas que nos permiten identificar estos arquetipos, una de ellas es la Astrología, esta permite identificar que posibles  tendencias se  podrán expresar si se sigue un camino asociado a un esquema ya establecido.  Al identificarlas se puede tomar acciones haciendo que desencadenen  experiencias de una manera diferente.

Aquí quiero profundizar un poco en la Astrología y es porque tengo bastante familiaridad con esta.  Existen algunas apreciaciones e informaciones sobre esta herramienta que no son totalmente objetivas y reales.

En la antigüedad no se separaba la Astrología y la Astronomía ya que el objetivo era entender el movimiento de los planetas y  su relación con las personas, la agricultura etc, así se podía en ese entonces hacer un análisis más integral del entorno.  Se conocen registros de estas actividades hechas  por los Babilonios, los Chinos y Los Griegos entre otros;  ellos no se basaban en la superstición sino en la observación del cielo, que era documentada por una generación tras otra, hasta que lograban formalizar algunas  estadísticas  que se perfeccionaron con el tiempo.   Existen también algunos aspectos con los que se identifican estos arquetipos que se pueden utilizar en pro de nuestro desarrollo profesional y etc; se puede hacer un “inventario” de los talentos, destrezas y las aptitudes en las que exista predisposición.

Es finalmente una herramienta de apoyo para tomar decisiones con más información; la responsabilidad es siempre nuestra y desde el libre albedrio decidimos. Las herramientas existen y hay diferentes terapias complementarias para cada cual; pero somos nosotros los que le damos rumbo o cambiamos el “destino” y no estas herramientas, estas son guías pero no la fuente de nuestro poder.

Cuando se puede entender que las personas con las que compartimos nuestros entornos familiares y empresariales tienen esquemas diferentes a los nuestros y que por eso mismo sus necesidades son diferentes y su manera de expresarse también, dejamos de proyectar nuestros vacios sobre ellos; cuando podemos hacer ese cambio y ver la esencia del otro, obtenemos relaciones más duraderas,  tranquilas y satisfactorias.

Fuente El Espectador

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