Esta es la predicción más reciente sobre Venezuela que nos revela Juan Carlos Ávila, Mejor conocido como «El Angeólogo»:
Realmente lo que se avecina debe estar ligado a la conciencia de sacar y de evitar que este país caiga en un profundo abismo. La conciliación debe estar basada en el bienestar común, el problema de la rutina diaria, de lo básico para subsistir y del estar en contra de la testarudez de los que no quieren ver más allá de las narices
Los tiempos que se avecinan no permitirán terquedad ni rebeldía, de lo contrario, se darán por enteradas las fuerzas vivas de la nación y entonces, en cada punto del territorio nacional se oirá el más quejumbroso de los alaridos.
La AN tomará cartas que ya están preparadas para poder actuar de manera cónsona con la constitución nacional y con el llamado permanente a un cambio tan profundo que nos saque de esta situación insufrible.
La ayuda humanitaria vendrá con ese nombre o con otro pero vendrá, no nos ahogaremos nunca, pues todavía existe dentro de los altos mandos gente con elevada conciencia y con ganas de que el país no sucumba.
El del ministerio armado tendrá oportunidad de reuniones que conlleven a salidas realmente apegadas a derecho y no de otra forma que entre los mismos se están fraguando.
Este país necesita en menos de quince días dar giros importantes en todo sentido.
El nuevo aumento de la gasolina, el paro de transporte realmente, la voz del gremio médico, los maestros que no pueden dictar clases por falta de agua y luz, serán puntales para determinar el sendero que recorreremos.
Las leyes no aprobadas traerán una cola que nadie imaginaba, pues el zorro viejo tendrá que actuar sigilosa y rápidamente para que no se convierta en un mueble más del hemiciclo, así como no se puede soñar con la renuncia, tampoco se puede soñar con la disolución de aquello que se eligió a través de la soberanía del pueblo. Esto es alertar para que no se caiga en enfrentamientos absurdos que no conlleven a soluciones sino que empeoren situaciones.
El cansancio pero no el conformismo, el agotamiento pero no las ganas de lucha, serán las banderas con las cuales este bravo pueblo tendrá para conformar el proceso transitorio que se avecina aunque nadie lo vea tan cerca.
Hoy declaramos a Venezuela prospera, abastecida y llena de luz y de amor.
Dios con nosotros.
Fuente Juan Carlos Ávila / Es Noticias