Existe gran cantidad de información valiosa acerca del perdón. Sin embargo, la parte más difícil es llevar la teoría a la práctica. Pues aunque cada palabra que podamos leer, escuchar o ver, la entendamos perfectamente, sino se practica cae al olvido. En una cultura donde la justicia se maneja bajo el esquema culpa y castigo, perdonar se toma en muchos casos como un síntoma de debilidad, siendo esto último totalmente falso.
No voy a entrar en conceptos ni descripciones, solo detallaré directamente sencillos pasos que hace cierto tiempo llego a mis manos, lo puse en práctica y dio fabulosos resultados. La idea principal es dar el primer paso. Es por eso que iniciaremos hoy con un proceso de 4 días y luego lo repetiremos tantas veces sea necesario. Creemos que para perdonar, primero hay que perdonarse a uno mismo.
Cuando una persona esta herida puede convertirse peor que su verdugo. Se puede perder la conciencia de a quienes lastima. Muchas veces puede ser un familiar cercano, esposo o esposa. Cuando una persona ha sido ofendida o dañada levanta fortalezas y defensas en su mente y corazón que con el paso del tiempo se enraízan y se vuelven parte de sí misma. Una infidelidad por ejemplo lleva a la siguiente frase: “Nunca más nadie me hará daño y ningún hombre o mujer podrás burlarse de mí y etc., etc.”
Esa frase aunque lleva mucha razón del porque se dijo, lo que hace es que confiese con su boca algo que se volverá una creencia en su vida. Conforme los años esta persona se vuelve a veces violenta o rechaza al sexo opuesto al menor indicio de algo que le recuerde respecto a lo que le sucedió en el pasado.
En este mini curso del perdón, podrás iniciar un proceso que te limpie de esos sentimientos que solo te dañan a ti mismo. Este ejercicio es válido para situaciones personales y colectivas.
1.- Evalúa que confesiones has realizado con su boca que te tiene atado hacia otra persona o situación. Por ejemplo: de mi nadie se burla / nunca me volveré a enamorar / mis padres jamás me quisieron ni me querrán / mi jefe ha hecho que mi vida ya no sea igual/ he perdido todo por culpa de este gobierno.
Hoy identificarás que cosas has dicho y que muy en el fondo se convirtieron en la razón por la cual hoy te martirizas pensando más en lo que te hicieron que en lo que puedes ahora ser.
Hoy toma un tiempo de reflexión personal, 15 minutos y medita en las siguientes preguntas:
a). Menciona 2 declaraciones que has hecho para tu vida y que son negativas a raíz de la ofensa que te hicieron?
b). Menciona que emoción te está costando manejar ya sea por lo que te hicieron o por lo que has vivido de otros que han lastimado tu corazón y autoestima?
c). Menciona una situación que te está dañando, que deseas comenzar a trabajar hoy? o que este minimizando todo tu potencial. Recuerde el primer paso comienza en ti.
Hoy no vas a perdonar nada. Lo primero es que descubras todo lo que estás perdiendo por estar atado a ese sentimiento y que te está limitando.
El rencor es como haber sido tomado como rehén, y en donde solo existe una llave para salir, a través del Perdón.
BENEFICIOS DEL PERDON
El rencor produce enfermedades como la presión arterial alta, problemas cardiovasculares, mareos, problemas gástricos, migrañas, infección en próstata, eczema, urticarias y acné, dolores de espalda, tendinitis y otros.
Hoy responde las preguntas anteriores y decide sonreírte a ti mismo. Recuerda los cambios comienzan de adentro hacia afuera, no se trata de que cambie el mundo, se trata primero de que cambie tu mente y corazón.
Fuente Ada Addais / Wicca Reencarnada