Aunque «no son la causa primera del origen de todo lo creado«, como dice el escritor Alman en su libro Leendanik, son seres de gran inteligencia y alma desarrollada que vivían y se movían por el cielo infinito.
Leendanik está basado en las investigaciones de Alexander Eleazar. En sus obras se habla de los seres creadores de razas galácticas.
Sobre estos seres conocidos como «Los Aitanos» el divulgador peruano «Enri» nos ofrece algunos detalles de cómo se originan y qué los llevó a crear cuerpos más agradables de los que tenían.
Se cree que estos seres habrían sido de aspecto reptil y se destacaron por realizar una trascendencia del alma. Es decir, lograron salir de sus cuerpos físicos logrando la inmortalidad y la perfección, sin necesidad de comer o de beber…
No obstante, posteriormente los Aitanos extrañaron dos aspectos fundamentales en sus vidas: el Amor y la Superación. Debido a ello, decidieron realizar experimentaciones y plantaron semillas en varios mundos.
Aparentemente descubrieron que mientras habitaban cuerpos físicos, el deseo (dentro de la materia) les hacía disminuir su inteligencia. Mientras que al abandonar los envases, podían lograr la iluminación.
Aunque probablemente no crearon el alma, se cree que lograron perfeccionar los mecanismos de dichas almas.
Con la semilla del Hombre acudieron al dios RA, quien se encargaría de su diseminación por todas partes.
Enri explica que los rayos de RA (sol) sobre la «charca» en Tierra origina los hongos, de los cuales surgen árboles, y de cuyas especies sale el fruto, y de allí las personas: mitad hombre, mitad plantas.
Tras estas experimentaciones, los Aitones observaron que los Beres eran los seres más indicados para manejar sus cuerpos.
Alman escribió textualmente lo siguiente en su libro Leendanik:
«Puede sonar a increíble que un ser humano pueda surgir de una semilla vegetal,
en este caso un árbol muy especial que es para nosotros desconocido. La semilla-hombre elaborada por nuestros Creadores actuaba como un virus benigno que solamente podía inocular su código ADN en células procreadoras que, desde luego se
dan en el reino vegetal también. Aunque suene a extraño, la semilla de este árbol
fue capaz de admitir este ADN y reproducirlo dentro del “utero” frutal. Esto es
algo que nuestra ciencia quizás sea capaz de reproducir en las siguientes décadas,
comprobando la veracidad de lo aquí afirmado«.
«A este árbol se le dio el nombre de Arbeol queriendo decir: «Hacedor de los
ancestros Be«, refiriéndose a los primeros hombres creados. Esta denominación se
le dio en nuestro globo terrestre, la Tierra, más no en Eden. Luego, con el paso del
tiempo, este vocablo sirvió para denominar primero al roble, pues se creyó que este
árbol era el origen de los hombres de raza blanca provenientes de Edén. Después,
esta palabra pasó a designar cualquier otro árbol dándose en este globo».
Los Beres
Aunque no estaría claro si Dios Todopoderoso es un Aitano o fue creado por éstos, la historia indica que resultó ser el más inteligente de los Beres (raza blanca), por lo que asumió el liderazgo de dicha raza.
Se dice que siete Beres lograron superar el mecanismo de RA y los Aitanos. Y lograron crear seres especiales como los caballos.
A continuación la simbología que representa a los Aitanos: