Voy a ser sincera: las matemáticas y yo jamás nos hemos llevado bien. De hecho, nos hemos llevado pesimamente desde siempre. Peeeroooo…como mi mente funciona así, de repente anoche, viendo tv, se me ocurrió que las matemáticas pueden servir de metáfora para las diferentes religiones -y demostrar que es estúpido pelearse para ver cuál es la “verdadera.”
Digamos que la Divinidad es el 4. ¿Cómo se llega al 4? Bueno, podríamos decir que con 2+2, llegamos al 4 y para muchos esta es la fórmula más conocida y correcta. Pero, con 3+1, también llegamos a 4. Al igual que con 1+1+1+1. ¿Y que tal 5 -1? ¿O 6-2? ¿Y por qué no 2×2? Aquí en Inglaterra, a los muchachos le enseñan varias fórmulas para hacer ejercicios matemáticos, para que ellos encuentren la que le es más lógica y fácil de entender. Así que unos usan el 2+2, otros el 2 x 2 y otros el 10-6. Y nadie se anda insultando por ello, mucho menos matando por ello.
Puede que el que use el 2 + 2 piense que su fórmula es más fácil -o tiene mayor sentido para él y quizás crea que el 10-6 es como que muy enredado y no le ve el sentido de usar esta fórmula cuando el 2+2 es tan clarito (para él claro). Pero hasta ahí. No es gran cosota, como diríamos en mi niñez. Creo que si vemos a las religiones de igual manera, podemos crear el espacio si no para la compresión completa de cada cual, si para el respeto y aceptación a cada cual. Y el respeto y aceptación, son los primeros pasos para la paz.
Fuente Karem Barratt / Wicca Reencarnada