Esta meditación refuerza la afirmación que dice:
“Opto por incrementar mi enfoque en apreciación y auto reconocimiento”.
Es para descubrir imágenes e ideas ocultas en nuestro espíritu que son mensajes que debemos tener en cuenta para meditar sobre ellos.
Es una meditación totalmente abierta, lo que significa que puede venirse a nuestra mente cualquier cosa, así que habrá que prestar mucha atención.
- Preparativos: busca un lugar tranquilo en el que puedas estar con la luz apagada.
- Si lo deseas puedes encender una vela, una barrita de incienso y/o poner música clásica o espiritual.
- Debes estar en la posición del loto, o al menos sentado con las piernas cruzadas y la espalda recta.
- Para estos casos suele venir muy bien sentarse en un cojín en el suelo. Pon los brazos descansando sobre las piernas cruzadas, en la típica posición de meditación.
- Relajación: para relajarte realiza siete respiraciones profundas y escucha los latidos de tu corazón.
- Visualizándote: es el momento de comenzar a meditar.
- Empieza visualizándote en posición de meditación en la que estás.
- Dedícate un tiempo a sentir toda la fuerza y poder que emana de ti en esa postura.
- El triángulo de luz: pasados unos minutos de visualizarte, comienza a imaginar como un rayo de luz dorada que baja desde el cielo forma un triángulo equilátero a tu alrededor siguiendo la dirección de las agujas del reloj.
- Ese triángulo emite una gran luz espiritual con llamas doradas y tú debes quedar dentro de él.
- A continuación siente el poder del triángulo y cómo este refuerza el tuyo.
- El punto de luz mental cuando te sientas preparado visualiza un punto de luz violeta en tu mente. Imagina que ese punto de luz es una bola brillante y potente, que emite infinitos rayos hacia todas partes.
- Entonces es en ese momento cuando debes decir mentalmente YO SOY EL OJO QUE TODO LO VE.
- El ojo que todo lo ve: cuando lo hayas dicho mantén tu mente en blanco a la espera de ver cuáles son las primeras imágenes que aparecen.
- Presta mucha atención a todo lo que vaya apareciendo y ve meditando, reflexionado sobre ellas, pues son mensajes que te envía tu espíritu para que las tengas en cuenta. Cuando creas conveniente terminar, expande la bola violeta brillante a todo tu cuerpo y deshaz lentamente el triángulo de luz dorada.
- Después realiza siete respiraciones profundas y abre los ojos.