Plutón marca la destrucción de una forma para que se construya una nueva

Cuando lo descubrieron, le pusieron el mismo nombre del dios mitológico de los infiernos.

Plutón era Hades, el que habitaba el inframundo entre lava y oscuridad.

Fortuitamente o no, es un misterio, los nombres de los planetas siempre se traducen para la astrología en funciones psicológicas que se estudian dentro del marco de las cartas natales.

Cuando se comenzó a estudiar la ubicación precisa de Plutón en los destinos individuales (según la casa del horóscopo en la que estaba posicionado o los aspectos que hacía a los demás planetas), se llegó a la conclusión de que el nombre, bien puesto lo tenía.

A poco de su descubrimiento, se pusieron en marcha acontecimientos del siglo XX que dieron cuenta de experiencias colectivas traumáticas: el nazismo, la bomba nuclear, las guerras mundiales.

A su vez, la humanidad emprendió adelantos que tuvieron que ver con un “sacar del infierno”, es decir, del inconsciente o de la sombra, las pulsiones más primitivas y deseantes para ponerlas bajo la lupa: por esos años, nació el psicoanálisis.

El descubrimiento en 1938 de que un neutrón podía partir en dos el núcleo de un átomo también fue obra de esta misma manifestación energética.

La potencia de la materia para transformarse y mutar, a partir del evento de su propia destrucción, tiene totalmente que ver con Plutón. Nada de esto es casual.

El mundo simbólico plutoniano se exteriorizó (se descubrió) cuando necesitamos hablar y sacar a la luz estas cuestiones.

Muerte necesaria que anuncia lo nuevo

Es fácil hablar de la bomba nuclear en relación a él. La destrucción en masa encierra sus dos características: la muerte y lo colectivo.

No es tan sencillo explicar cómo actúa en la vida de las personas dependiendo de los aspectos que realiza en la carta natal.

Empecemos por explicar que es el regente de Escorpio y le otorga a este signo sus características. Pertenece a la casa número 8 del zodíaco y, en esto mismo, ya hay  una respuesta. El número 8 acostado es el símbolo del infinito.

Ese balance de ir y venir es el ritmo de la vida y la muerte que nunca se detiene. Y lo que caracteriza a los movimientos plutonianos a nivel personal es la destrucción de una forma para que se construya una nueva.

Sea la transformación de una manera de comportarse (pauta psíquica), de una situación que parecía estable, de un vínculo… ¡todo se da vuelta!

Lo que servía como pareja, casa, trabajo o lugar de estabilidad y comodidad se ve amenazado porque ya cumplió su ciclo y la corriente volcánica del hades lo arrastra.

¡Ojo! Lo que se va, se rompe o destruye es lo que está verdaderamente muerto, lo que es poco creativo, lo que ya no tiene vida.

Como el dios Shiva hindú, acaba con todo y deja el terreno limpio para que nazca la nueva semilla del futuro. ¿Cuál será? ¿Qué vendrá después? La angustia es el momento preciso en el que lo nuevo no vino y hay un vacío que espera.

La ironía del Plutón estelar se nos manifestó a los astrólogos cuando la sonda New Horizons identificó una formación de la superficie desconocida similar a un corazón. ¿Qué nos quere decir esto? ¿Amor y destrucción intrínsecamente ligados?

La caldera hirviente de los instintos

Sexo y poder también se asocian con lo plutoniano. Si hay una posición fuerte de Plutón en la carta natal, es lógico que estos temas capten la atención.

Todo lo que se relacione con la intensidad de los intercambios energéticos sexuales, con el dinero y fama, le pertenecen a este dios. Máxima pulsión de vida que trae aparejada su propia destrucción.

Drácula, por ejemplo, era ese ser inmortal que vivía de la energía de los otros. Y si pensamos, está lleno de personajes que están a medio camino entre lo humano y lo puro instintivo.

Sobrevivir a lo que arrasa con todo, morir siete veces como los gatos y resucitar, caerse y levantarse después de una pérdida total que implica un cambio profundísimo es el don que otorga este gigante/transformador si lo sabemos aprovechar.

Plutón en Capricornio

Los Capricornianos son los que, durante estos años, sentirán los efectos del tránsito de Plutón. Desde el 2008 hasta el 2024 estará transitando por el signo (recordemos que es el planeta más lento en avanzar por la rueda de las constelaciones).

A partir de ese momento, los nativos del signo de la cabra empezaron a sentir sus efectos y los astrólogos, en los consultorios, los recibimos en sus crisis y transformaciones.

Claro que la crisis se da en el momento preciso en que Plutón se pone en el mismo grado del Sol y esto durará de dos a tres años.

Los signos de la cruz cardinal también son afectados por los pasos del transformador:  Cáncer, Aries y Libra. En algún momento de estos años, dependiendo de la fecha de nacimiento, sentirán un sacudón y…  ¡sabrán que está en la puerta!

 

 

Fuente: https://www.clarin.com/

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