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Seth y los sistemas psicológicos: «El Ego no escucha tu voz interior»

«El Material de Seth» ofrece importante información sobre cómo funciona el mecanismo psicológico e interno de la persona, el cual le permite conectar con el mundo multidimensional. Señala además de qué manera el Ego limita la percepción y cómo el «tiempo ilusorio» puede ser superado para lograr cambios en el individuo.

Este material fue canalizado por la estadounidense Jane Roberts (en estado de trance) quien publicó un libro en 1979, tras muchas sesiones con «Seth», un espíritu que dijo estar desencarnado y que mostró conocimientos sobre todos estos temas.

A continuación veamos lo que dijo este personaje sobre la Identidad y la Personalidad.

Seth empezó diciendo: La identidad no es lo mismo que la personalidad.

La personalidad representa únicamente aquellos aspectos de identidad que tú eres capaz de actualizar dentro de la existencia tridi­mensional (3-D).

-Es cierto que no hay limitaciones para el Yo; y en cierto modo puedes decir que el yo se extiende para abarcar el ambiente.

-Las teo­rías corrientes respecto a la naturaleza de la personalidad no toman en consideración la existencia de la telepatía o la clarividencia o el hecho de la reencarnación.

-Ahora bien, en los sueños ustedes tienen contacto con otras partes de sí mismos.

-Esta comunicación prosigue constantemente; pero sus egos están tan enfocados en la realidad física y la supervivencia dentro de ella, que no escuchan la voz interior.

-Deben comprender que lo que son no puede verse en un espejo. Lo que ven en un espejo no es sino un reflejo opaco de su verdadera realidad.

-No ven a su ego en el espejo. No ven a su subconsciente. No ven el Yo Interior en un espejo. Éstos no son sino términos para expresar la parte de ustedes que no puede verse o tocarse.

-Pero dentro de los Yos que ustedes conocen se halla la identidad prima, el Yo Interior Total. Este Yo Total ha vivido muchas vidas, ha adoptado muchas personali­dades.

-Es una personalidad de esencia de energía, tal y como soy yo. La única diferencia es que no estoy materializado dentro de materia física. No se adquiere súbitamente un «espíritu» al morir. Ustedes son uno ahora.

«Luego con una sonrisa Seth adelantó más en la cuestión de su pro­pia existencia. . . y la mía» (la vidente).

«Empezó por decir que siempre se había cuidado de que yo mantuviera un buen equilibrio entre el reposo y la actividad». 

-Usted (Público) puede si así lo desea, llamarme una producción subcons­ciente. No disfruto particularmente con tal designación, puesto que no es cierta, dijo Seth.

-Pero si usted me llama una extensión subconsciente de la pro­pia personalidad de… (la Vidente) entonces debe convenir que el subcons­ciente es telepático y clarividente, puesto que yo he demostrado facul­tades telepáticas y clarividentes, añadió.

Mis recuerdos no son los recuerdos de una mujer joven (la vidente). Mi mente no es la de una joven. He estado acostumbrado a muchas ocupaciones y … (la vidente) no tiene recuerdo de esto.

-La personalidad y la identidad no dependen de la forma física únicamente aunque usted (el público) lo piense así. 

-Usted adopta un cuerpo corno un viajero del espacio, porta un traje espacial y en gran parte por la misma razón.

-Seth agregó: Otro punto más: estas sesiones (de canalización) son progra­madas y por lo tanto funcionan bajo ciertas condiciones controla­das.

-La propia personalidad de … (la vidente) no se ve amenazada por ellas de ningún modo y su ego será cuidado y protegido.

-No se le ha hecho a un lado. En vez de ello, se le han enseñado nuevas habilidades.Yo no fui artificialmente «traído al nacimiento» mediante hipnosis..

-(La Vidente) me permite usar su sistema nervioso bajo con­diciones altamente controladas. No se me da un permiso en blanco para hacerme cargo de las cosas como me plazca ni yo deseo tal arreglo. Tengo otras cosas que hacer.

La referencia de Seth a la hipnosis tenía que ver con el «adiestramiento» por el que pasan algunos médiums, en los que se usa la hipnosis para iniciar y estabilizar el estado de trance y ocasionalmente para producir las comunicaciones de personalidades de «control».

«Esto no ocurría en mi caso (la vidente). Toda la cosa era espontá­nea. Aun cuando yo sé cómo usar la autohipnosis ahora por haberla estudiado en años pasados nunca la he utilizado para una sesión», señaló la vidente.

«Seth puso fin a esta discusión esbozando varias formas para desa­rrollar la conciencia del yo interior».

«La personalidad de Seth entra en la cinta mejor que en la página escrita porque sus inflexiones y connotaciones son obvias.

Asimismo, grabamos algunos momentos de nuestra conversación per­sonal por lo que mi voz normal podía compararse con la de Seth.

Hasta la sesión privada que parece más una conferencia siempre se aviva por los gestos de Seth y esto resulta más marcado cuando se está dirigiendo a un grupo».

 

Si sobrevivimos a la muerte ¿qué parte de nosotros sobrevive?

«Como Seth nos dio más material sobre la reencarnación y el yo interior naturalmente nos hicimos esa pregunta».

«El tener un Yo Total puede ser magnífico; pero si mi yo (como Jane Roberts) queda engolfado por él después de la muerte, entonces para mí eso no es una verdadera supervivencia».

«Es como decir que el pez pequeño sobrevive cuando es comido por uno más grande, porque viene a formar parte de éste».

«Pero de acuerdo con Seth ninguna individualidad se pierde nunca. Existe siempre».

-Nuestra conciencia indivi­dual crece y con su experiencia forma diferentes «personalidades» o fragmentos de sí misma.

-Estos fragmentos (y Jane Roberts es uno de ellos) son enteramente independientes respecto a acción y decisión; no obstante, los componentes psíquicos internos se hallan constantemente en comunicación con el Yo Total del que son parte.

-Estos momentos por sí mismos crecen, se desarrollan y pueden formar sus propias entidades de «gestadas de personalidad» o si se prefiere al­mas enteras.

-El ego en cualquier momento determina­do en esta vida es simplemente la parte de nosotros que «sale a la su­perficie», un grupo de características que el Yo Interior usa para resol­ver varios problemas.

 

El Ego puede cambiar constantemente

«Hasta el ego como pensamos de él cambia constantemente. Por ejemplo la Jane Roberts de ahora es diferente a la Jane Roberts de hace 10 años, aunque «Yo» no he estado cons­ciente de mi cambio particular de identidad».

«Mis propias experiencias me convencen que Soy algo más que mi Yo Normal, el yo al que me refiero como «yo».

«Al obtener información clarividente por ejemplo alguna parte de mí sabe lo que la parte de Jane ordinariamente no sabe».

-Esta porción del yo comunica el conoci­miento al ego de Jane. 

Por supuesto, estas aptitudes no significan mucho a menos que se aprenda a usarlas y experimentarlas uno mismo.

 

Los Sentidos Internos expanden la conciencia

«Al principio de nues­tras sesiones, Seth describió lo que se llama Sentidos Internos: méto­dos internos de percepción que expanden la conciencia normal y nos permiten darnos cuenta de nuestra propia existencia multidimensional».

-La identidad puede calificarse de acción que está consciente de sí misma.

-Una identidad es también una dimensión de existencia, ac­ción dentro de acción, un desenvolvimiento de acción sobre sí misma y mediante este entretejido de acción con sí misma a través de esta reac­ción se forma una identidad.

-La energía de la acción, las obras de la acción dentro y sobre sí misma, forman identidad.

-No obstante, si bien la identidad está for­mada por acción, la acción y la identidad no pueden estar separadas.

-La identidad entonces es efecto de la acción sobre sí misma. Sin identidad, la acción carecería de sentido y significado pues nada habría sobre lo que la acción pudiera actuar.

-La acción debe por su misma índole de sí misma y de sus obras, crear identidades. Esto se aplica desde lo más simple hasta lo más complejo.

-Una vez más, la acción no es una fuerza externa que actúe sobre la materia.

-En vez de ello, la acción es la vitalidad interna del universo interior, es el dilema entre el deseo y el ímpetu de la vitalidad interna de materializarse por completo y su imposibilidad para hacerlo.

Este primer dilema resulta en acción y de las propias obras de la acción sobre sí misma hemos visto que se forma la identidad y que es­tas dos son inseparables.

-Por lo tanto, la acción es una parte de toda estructura. La acción habiendo por sí misma y debido a su naturaleza formado la identidad ahora también debido a su naturaleza pare­cería destruir la identidad, puesto que la acción debe involucrar cam­bio y cualquier cambio parece amenazar la identidad.

-Sin embargo, es una noción equivocada el pensar que la identidad depende de la estabilidad.

-Es este dilema entre los constantes intentos de la identidad para mantener estabilidad y el impulso inherente de la acción por el cambio, lo que resulta en el desequilibrio: el exquisito subproducto creativo que es la conciencia del yo.

-Pues la conciencia y la existencia no resultan de delicados equilibrios tanto como son hechas posibles por la falta de equilibrio, tan ricamente creativa que no habría realidad si se man­tuviera siempre el equilibrio.

-Tenemos una serie de tensiones creativas. La identidad debe buscar estabilidad, mientras que la acción debe buscar cambio.

-No obstante, la identidad no podría existir sin el cambio, puesto que es el resultado de la acción y es parte de ella.

Las identidades nunca son constantes como ustedes mismos no lo son consciente o inconscientemente de un momento al siguiente.

-Toda acción es una terminación como ya se discutió antes. Y no obstante sin la terminación cesaría de existir la identidad pues la conciencia sin acción cesaría de estar consciente.

-Debería resultar bastante fácil ver cómo el segundo dilema evolu­cionó del primero.

-He dicho que el segundo resultó -y constantemente resulta– en la conciencia del yo.

-Ésta no es la conciencia del ego. La conciencia del yo es todavía conciencia directamente conectada con la acción.

-La conciencia del ego es un estado resultante del tercer dilema creativo, que ocurre cuando la conciencia del yo pretende desligarse de la acción.

-Otra vez: la conciencia del yo implica una conciencia del yo inte­rior dentro de y como parte de la acción.

-La conciencia del ego por otro lado implica un estado en el que la conciencia del yo intenta divorciarse de la acción -un intento por parte de la conciencia para percibir la acción como un objeto.

-Y para percibir la acción como iniciada por el ego como un resultado más que como una causa de la propia existencia del ego.

Estos tres dilemas representan tres áreas de realidad dentro de las cuales la vitalidad interior puede experimentarse, y aquí también tenemos la razón del por qué la vitalidad interior nunca puede lograr la materialización completa.

-La misma acción involucrada en el intento de la vitalidad por materializarse a sí misma se suma a la dimensión in­terior de la vitalidad misma.

-La materialización en cualquier forma que sea de inmediato multipli­ca las posibilidades de materialización adicional.

-De conformidad con la aseveración hecha con anterioridad de que la acción necesariamente modifica aquello sobre lo que actúa (que básicamente es ella misma) entonces se desprende que la acción invo­lucrada en nuestras sesiones cambia la naturaleza de las sesiones.

-A menudo he hablado de la conciencia como la dirección en la cual se en­foca un yo. La acción implica infinitas posibilidades de enfoque.

Seth repuso: (La Vidente)… está experimentando gestalts de acción. Al igual que toda otra conciencia, él es acción; pero esta noche está experimentando acción en un pequeño grado sin el intento usual del ego para separarse (de la acción).

 

Los Sentidos: el equipo especializado

Seth dice que el cuerpo físico y sus sentidos son equipo especializa­do que nos permite vivir en la realidad física.

-Para percibir otras reali­dades, tenemos que usar los Sentidos Internos: métodos de percepción que pertenecen al yo interior y operan tanto si tenemos una forma físi­ca como si no.

-Seth califica el universo como lo conocemos como un sistema de «camuflaje» puesto que la materia física es simplemente la forma que la vitalidad (la acción) asume dentro de ella.

-Pero los Sentidos Internos nos permiten ver debajo del camuflaje.

-Estos Sentidos Internos pertenecen a los yos totales de los que so­mos parte. Cada yo total ayuda e inspira sus personalidades.

-Comen­zando con la personalidad como por lo regular pensamos de ella, «hay después del ego funcional, una capa material subconsciente personal.

-Abajo de éste se halla el material racial que tiene que ver con la especie como un todo; y abajo de éste, sin distorsiones (y tuyo con sólo pe­dirlo) está el conocimiento inherente al Yo Interior perteneciente a la realidad como un todo sus leyes, principios y composición.

-Aquí se encontrará el conocimiento innato concerniente a la creación del universo disfrazado, como lo conocemos, la mecánica invo­lucrada y mucho del material que te he dado.

-Encontrarás las maneras y medios por los cuales el Yo Interior que existe en el clima (de la realidad) psicológica ayuda a crear los diversos planos de existencia, cons­truye sentidos externos para proyectar y percibir éstos y las formas por las cuales las reencarnaciones tienen lugar dentro de los diversos siste­mas.

-Aquí encontrarás tus propias respuestas respecto a cómo el Yo In­terior transforma energía para sus propios propósitos, cambia su forma y adopta otras realidades.

«¡Todo un bocado! lo que Seth está diciendo, es que cada uno de nosotros puede llegar al yo interior, que los Sentidos Internos nos ayudan a percibir otra realidad que no es tridimensional (3-D) y que podemos lograr este conocimiento mediante la determinación y el adiestramiento».

«Comenzamos con nosotros mismos y viajamos a través de nuestra propia experiencia subjetiva, trabajando desde el ego hacia dentro».

Seth dice: Desde dentro de su marco verás que el tiempo físico es tan semejante al sueño como tú alguna vez pensaste que era el tiempo interior.

-Descubrirás a tus yos totales atisbando hacia adentro y hacia afuera al mismo «tiempo'»y encontrarás que todo tiempo es un tiempo y todas las divisiones simples ilusiones.

-Se presenta entonces la cuestión: ¿Cómo podemos ignorar el tiem­po? ¿Qué hay en nosotros mismos o en el tiempo que permite desco­nectar uno del otro?

«A algunos de ustedes tal vez no les interesen tales preguntas; pero otros sentirán que son engañados si no se las contes­tan».

 

La personalidad y el tiempo 

-El pasado existe como una serie de conexiones electromagnéticas que se mantienen en el cerebro físico y en la mente no física. Estas co­nexiones electromagnéticas pueden cambiarse.

-El futuro consiste en una serie de conexiones electromagnéticas en la mente y el cerebro también, y ésta es la única realidad que tú estás justificado en dar al presente.

-En otras palabras, el pasado y el presente son reales hasta cierto grado. En ocasiones el pasado puede llegar a ser más «real que el pre­sente» y en tales casos a las acciones pasadas se reacciona en lo que llamas el presente.

-Das por hecho que la acción presente puede cam­biar el futuro; pero las acciones presentes también modifican el pasado.

-Estas conexiones electromagnéticas que com­ponen el pasado fueron hechas en gran parte por quien lo percibe de manera individual y éste siempre es un participante.

-Por lo tanto, las conexiones pueden modificarse y tales cambios están lejos de ser infrecuentes.

-Ocurren espontáneamente, sobre una base subconsciente.

El pasado rara vez es como tú recuerdas que fue, pues ya lo has reacomodado desde el instante en que ocurre cualquier suceso dado.

-El pasado está siendo constantemente vuelto a crear por cada individuo, conforme cambian las actitudes y asociaciones.

-Esta es una nueva creación real no simbólica. El niño todavía se encuentra dentro del hombre, mas ya no es el niño que «fue», pues hasta el niño den­tro del hombre cambia constantemente.

-De hecho, las dificultades surgen cuando tales alteraciones no ocurren automáticamente.

Ciertas neurosis a menudo son causadas precisamente debido a que el individuo no ha cambiado su pasado.

-Una vez más, la única realidad que puede asignarse al pasado es la concedida a los símbolos, asociaciones e imágenes que existen electro­magnéticamente dentro del cerebro físico y la mente no fisica.

-Estoy hablando ahora según tus propios términos y esto debe en­tenderse puesto que estoy simplificando las condiciones considerable­mente.

-Un cambio en actitud, una nueva asociación o cualquiera de las innumerables otras acciones, automáticamente establecerán nuevas conexiones electromagnéticas y romperán otras.

-Toda acción cambia toda otra acción… retrocedemos a nuestros principios esenciales.

-Por lo tanto, toda acción en tu presente afecta estas acciones a las que llamas pasado.

-Las ondas procedentes de una piedra lanzada van en todas direcciones y aquí me estoy adentrando bastante lejos en el limbo.

-Recordando lo que ya sabes de la naturale­za del tiempo comprenderás que las fronteras aparentes entre pasado, presente y futuro, son únicamente ilusiones causadas por la cantidad de acción que puedes percibir físicamente.

-Por lo tanto, es posible reaccionar en el pasado a un evento que to­davía no ha ocurrido y ser influenciado por tu propio futuro.

-Tam­bién es posible que un individuo responda en el pasado a un suceso en el futuro que tal vez nunca ocurra en tus términos.

-Tales reacciones son tamizadas cuidadosamente y no admitidas a la conciencia.

-El ego encuentra esos casos como distracciones molestas y cuando se ve forzado a admitir su validez recurrirá a las racionali­zaciones más absurdas para explicarlos.

-Nunca ha sido prisionero del tiempo del ego. Sus percepciones meramente son inhibidas por el ego.

-El yo interno puede percibir eventos que le ocurrirán después de la muerte y aquellos en los que no está involucrado.

-Sin embargo en todos estos eventos existe incertidumbre pues los eventos probables pueden verse con tanta claridad como los even­tos que tendrán lugar físicamente.

Ningún evento está predestinado. Cualquier suceso dado puede cambiarse no sólo antes y durante sino después de haber ocurrido.

-También aquí no estoy hablando simbóli­camente y comprendo que me estoy exponiendo a fuerte crítica que ciertamente no puede contestarse esta noche.

-Existen por ejemplo limitaciones establecidas aquí que deben asentarse con toda claridad; pero dentro de estas limitaciones en­contrarás que los sucesos pueden cambiarse y de hecho están siendo cambiados constantemente sin importar el hecho aparente de que en verdad ocurrieron.

-Todo esto se aplica a menos que por supuesto a un individuo se le lleve completamente fuera del sistema de tiempo físico.

-Un hombre asesinado no regresará entero e intacto a la vida física (aun cuando puede retornar como «espíritu» creyendo que todavía está vivo).

-En resumen: el individuo difícilmente se halla a merced de aconte­cimientos pasados puesto que los cambia constantemente.

-Difícilmente se encuentra a merced de sucesos futuros pues cambia éstos no sólo antes sino después de que tengan lugar.

-De nuevo: el pasado es tan real como el futuro ni más ni menos pues el pasado existe únicamente como un patrón de corrientes elec­tromagnéticas dentro de la mente y el cerebro, y éstas constantemente varían…

-Las acciones futuras de un individuo no dependen de un pasado concreto y terminado pues tal pasado nunca existió.

 

Fuente: Extractos tomado de Jane Roberts (1979) / https://www.bibliotecapleyades.net/
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